Alerta para compradores: guía rápida para los acuerdos de servicios de transición

Cuando se vende una empresa o se separa una división, hay una expectativa de que el vendedor continuará proporcionando ciertos servicios para apoyar al comprador mientras este establece operaciones.

A menudo, las partes entran en lo que se conoce como un Acuerdo de Servicios de Transición (TSA por sus siglas en inglés), que rige la prestación temporal de servicios a la nueva compañía. Ambas partes deben considerar si esto se necesita tan pronto como sea posible, cuál será el alcance y cuál será la duración del TSA basado en la complejidad de la transacción.

La responsabilidad recae en el comprador y el vendedor para llegar a un acuerdo sobre ciertas consideraciones antes del cierre de la transacción de fusiones y adquisiciones. Aunque el comprador es el que más está en riesgo si las cosas no van de acuerdo al plan. Se debe tener en cuenta, por ejemplo:

  • El alcance de los servicios
  • Requisitos de rendimiento
  • Derechos de análisis y auditorías
  • Privacidad de datos
  • Riesgos
  • Planes para la continuidad de servicios
  • Mecanismos de precios
  • Duración y opciones del TSA para renovar/extender

Sin embargo, no importa cuán detallada sea su TSA, hay dos grandes riesgos que puede no estar considerando: el riesgo de cumplimiento, por hacer suposiciones incorrectas sobre los servicios necesarios, y el costo actual de ser atendidos en virtud de un TSA.

Lecciones del campo

A través de los años he estado involucrado con miles de millones de dólares en transacciones de fusiones y adquisiciones. En las recientes transacciones, habiendo sido invitado por la organización compradora, he visto vendedores acordar a proveer ciertos servicios de back office durante un período de tiempo, pero el comprador estaba pagando millones por ese privilegio. Mientras más pronto el comprador pudiera desprenderse del TSA y empezar a prestar servicios por su cuenta, más ahorros obtuvo, exaltando aún más el caso para el acuerdo.

En una línea similar, una empresa de tecnología realizó una transacción de extracción en la que el vendedor acordó proporcionar algunas actividades contables básicas durante un período de tiempo bajo un TSA. El comprador rápidamente se dio cuenta de que no estaban cubiertos por los requisitos legales en una región que puede ser increíblemente compleja para el cumplimiento.

En ambos casos, TMF Group fue capaz de intervenir y ofrecer una solución; esa solución ahora la llamamos QuickStart: to Carve-Outs.

He encontrado a través de los años que los compradores asumen que todo lo que necesitan en estas situaciones es el lado transaccional de las finanzas de la empresa; nunca han operado en estos países antes, por lo que es una suposición fácil de hacer. Pero no hay una idea de los requisitos legales. Un comprador estadounidense suele concentrarse en los principios de contabilidad generales aceptados (US GAAP por sus siglas en inglés), con mucha razón, y escriben el TSA desde la perspectiva de contabilidad de US GAAP. El comprador piensa que están cubiertos - y luego, el primer día de operaciones llega, y pronto se dan cuenta de que hay más de lo que esperaban. El comprador puede fácilmente subestimar las necesidades locales de los GAAP en los países recién adquiridos, y eso puede ser un error muy costoso.

¿Debería establecer un TSA o externalizar completamente?

Así que permítanme añadir una consideración más a su lista de verificación temprana: ¿será mejor, a largo plazo, la externalización de los servicios operativos a un socio de confianza desde el principio? Esto puede ser más rentable y menos arriesgado, ya que recibirá el conocimiento local de las regulaciones junto con la prestación de servicios, conocimientos que permanecerán con su nueva compañía y no desaparecerán al final de un TSA.

Un socio con una verdadera cobertura a nivel global - no uno que subcontrata su trabajo a una instalación fuera del país donde está el vendedor - puede hacer que opere en sus nuevos mercados sin mayores inconvenientes y rápidamente. Esto puede resultar ser la mejor decisión para su nueva compañía a largo plazo.

El QuickStart: to Carve-Outs de TMF Group hace más rápido y más fácil la formación de nuevas compañías globales, en cumplimiento y totalmente operativas después de una separación. Descubra más.