Reiniciando: el camino hacia la expansión pospandemia

¿En qué lugar deja el COVID-19 a las empresas que buscaban expandirse a nuevos territorios antes de la pandemia? La mayoría pone el foco en la supervivencia pero todos los planes más avanzados serán puestos en pausa.

Mientras que las restricciones comienzan a disminuir, las empresas luchan por recuperar su lugar en el mercado global y los países incentivan la inversión internacional. Los planes de crecimiento comenzarán a incluirse nuevamente en las agendas de las reuniones de directorio, aunque radicalmente alterados.

“Habrá una desaceleración natural en los planes de expansión, pero no porque las compañías dejen de expandirse”, menciona Leila Szwarc, Head Global de Cumplimiento y Servicios Regulatorios Estratégicos de TMF Group. "Volverán a evaluar sus estructuras y las formas en que hacen negocios, y muchos se volverán mucho más flexibles y creativos".

Alguna racionalización es inevitable a medida que las empresas se adaptan a las cicatrices que deja el coronavirus y la realidad de las perspectivas económicas. El enfoque se trasladará a los mercados donde las empresas ven las recuperaciones más sólidas y la evidencia de un manejo hábil de la pandemia.

"En cualquier crisis, hay oportunidades", dice Emine Constantin, Head Global de Contabilidad e Impuestos en TMF Group. "Si bien muchas empresas tienen una visión cautelosa a corto plazo, la expansión internacional sigue siendo una tendencia y seguirá creando potencial".

Una expansión más inteligente

La crisis cambiará las decisiones sobre dónde y cómo expandirse. El manejo que tuvieron los gobiernos de la situación, la infraestructura que han establecido y cómo respondieron culturalmente podría tener un impacto material.

Estados Unidos, Reino Unido, Singapur y otros países han ofrecido miles de millones en paquetes de apoyo. Muchas jurisdicciones se movieron rápidamente para aliviar la carga de la presentación de informes y el cumplimiento, lo que permitió a los ejecutivos concentrarse en apuntalar las operaciones.

Tener una presencia internacional será visto como una ventaja en el futuro, con el beneficio de extender el riesgo más allá de las fronteras de una nación y los posibles incentivos para expandirse de las naciones que buscan impulsar sus economías.

"Todos los países están pasando por un momento difícil", dice Constantin. "Ser capaz de atraer inversiones internacionales será más importante".

Medir las oportunidades

Sin embargo, con las nuevas oportunidades comerciales, se presentan desafíos legales, fiscales y de cumplimiento. Por ejemplo, los bloqueos en todo el país llevaron a muchas compañías a reevaluar sus plataformas de venta en línea y ofrecer productos directamente al cliente. Los ingresos globales en línea aumentaron a medida que las personas se quedaron en casa, según datos de Emarsys y GoodData.

"Los vendedores en línea tienen problemas específicos a considerar", comenta Constantin. "Uno es el impuesto a los servicios digitales y ese es un tema nuevo que están explorando varios países".

Francia ya tiene un impuesto a los servicios digitales, y TMF Group anticipa que más jurisdicciones considerarán implementar uno.

La pandemia también ha obligado a las empresas a digitalizarse de otras maneras que podrían no haber considerado anteriormente, incluida la declaración de impuestos.

Si bien las regulaciones se mantuvieron en gran medida sin cambios, la comunicación y los métodos de presentación migraron en muchos casos a plataformas en línea. Indonesia y Rumanía, por ejemplo, dependían mucho de las presentaciones en papel antes de la crisis. En ausencia del contacto presencial, esto ya no era factible, lo que condujo a una adopción digital apresurada.

También hay cuestiones fiscales y de cumplimiento específicas relacionadas con el COVID-19 para tener en cuenta. "Las obligaciones no van a desaparecer", dice Szwarc. "Pero en muchos países, es posible retrasarlas para equilibrar las prioridades nuevamente".

Diversificar el riesgo

Estos factores han llevado a un cambio fundamental en la forma en que las empresas evalúan la expansión internacional. Si bien los niveles directos de crecimiento y la complejidad de la puesta en marcha seguirán siendo consideraciones importantes, estos se superpondrán con una visión de qué tan bien el gobierno apoyó a las empresas durante la crisis y las consecuencias para cualquier brote futuro.

"Si en una crisis solo está apostando por un país que se ve muy afectado, entonces es probable que vea que su negocio fracasa", dice Szwarc. “En un entorno internacional, con una mayor presencia y una mayor diversificación, si una parte se ve gravemente afectada, la otra parte todavía puede prosperar. Y con las diferentes olas territoriales y de la industria que presentó esta crisis, ciertas empresas lograron aprender rápidamente cómo aplicar los planes de continuidad del negocio para seguir siendo relevantes y totalmente operativas, a pesar de los desafíos”.

El mensaje es claro: los tiempos son difíciles, pero se pueden encontrar oportunidades para compañías con planes de continuidad de negocios sólidos, buenos mapas de crecimiento y la capacidad de cambiar para servir a nuevos sectores o nuevos clientes.

"Lo que baja volverá a subir", dice Jason Gerlis, Head Global de Soluciones de Consultoría de TMF Group. “Esta no es la primera recesión o depresión, y esta tiene un impacto bastante temporal. Las economías se recuperarán y las empresas buscarán expandirse para asegurar las cadenas de suministro, mejorar la continuidad del negocio y responder a los cambios en los hábitos de los consumidores”.

"Incluso después de que esto haya terminado, habrá cambiado la mentalidad de muchas personas", agrega. "Las compañías exitosas serán las que piensen en el futuro y resuelvan las consecuencias y oportunidades para sus negocios. Ciertos aspectos de la forma en que trabajamos, y vivimos habrán cambiado para siempre, y las empresas deberán innovar y adaptarse a la nueva realidad". ¿Quiere saber más sobre nuestros servicios y cómo podemos ayudar a su empresa? Contáctenos.