Cómo prepararse para un mundo tributario pospandemia

El COVID-19 ha obligado a los gobiernos a esforzarse para respaldar sus economías. El cambio en la política fiscal luego de la crisis es una apuesta segura. ¿Qué significará para los negocios?

Mientras el mundo responde a la pandemia del COVID-19, las empresas están luchando por proteger a sus fuerzas de trabajo y gestionar su flujo de caja. Para los profesionales de impuestos, el momento verdaderamente interesante será cuando la crisis médica comience a disminuir y comience la recuperación.

Los gobiernos están llegando a lo más profundo de sus bolsillos para sostener sus economías. Estados Unidos aprobó un paquete de apoyo de USD 2 trillones, mientras que las empresas en el Reino Unido que impulsaron la innovación y el desarrollo durante la crisis pueden acceder a un fondo gubernamental de GBP 1,25 mil millones. Singapur brinda apoyo a sus empresas y trabajadores con un fondo de SDG 4 mil millones.

Como resultado de este gasto masivo, podríamos ver cambios significativos en las políticas fiscales. ¿Qué podría significar para los negocios? En parte, depende del método que los países elijan adoptar: el palo o la zanahoria.

El método del palo en la política fiscal

Las autoridades extendieron algunos plazos de pagos y presentación de impuestos durante la crisis, pero es importante advertir que estas medidas se relacionan, mayormente, con los impuestos directos. Todavía deben presentarse las declaraciones del IVA y deben pagarse las cuentas de acuerdo con los plazos habituales en la mayoría de las jurisdicciones. 

Los países podrían considerar el aumento de los impuestos indirectos. Como parte de su respuesta económica al COVID-19, el gobierno húngaro decidió imponer una sobretasa a las empresas minoristas nacionales y extranjeras, las tasas aumentan con la facturación. En principio, este es un impuesto directo pero podría resultar en precios más altos para los consumidores.

Dado que un promedio del 32, 2% de los presupuestos de los gobiernos en la UE están formados por impuestos indirectos, un aumento de las tasas del IVA podría tener un impacto pronunciado en la recaudación fiscal y potencialmente ayudar a las economías a recuperarse más rápido.

El método de la zanahoria en la política fiscal

Una vez que la crisis comience a disminuir, los gobiernos podrían decidir tomar un camino más positivo y reducir las tasas de los impuestos indirectos como parte de una estrategia de recuperación económica. El flujo de efectivo nuevamente hacia las arcas de los gobiernos sería más lento, pero la atracción de una nueva ola de empresas que buscan una base eficiente para las actividades transfronterizas es muy conveniente.

La reducción de las tasas de los impuestos indirectos podría significar precios más baratos de bienes y servicios para clientes, haciendo que estén más dispuestos a gastar. Pero hay otros factores a considerar que incluyen inflación, suministro y demanda y la brecha del IVA – a diferencia entre el monto del IVA que debería recaudarse y lo que realmente se recauda por las autoridades fiscales.

Rumanía ha registrado la mayor brecha nacional del 35, 5% de los ingresos faltantes por IVA. La reducción de las tasas de los impuestos indirectos podría simplemente aumentar esa brecha.

La simplificación de la recaudación fiscal podría, en última instancia, ser más efectiva para los gobiernos que el método del palo o la zanahoria. Las autoridades fiscales a nivel global pueden ser mucho más eficientes en sus prácticas.

Recuperar su dinero de las autoridades fiscales

Los engorrosos procedimientos burocráticos de las autoridades fiscales imponen obstáculos a las empresas. Las sanciones que imponen son, en ocasiones, tan elevadas que no pueden cobrarse. Las sanciones que efectivamente cierran negocios disminuyen los ingresos del Estado.

España, Italia y algunas administraciones fiscales de Europa Central y del Este tienen una reputación por ser extremadamente burocráticas e imponer tremendas sanciones fiscales. Sus requisitos y procesos a menudo toman tanto tiempo y atan a los contribuyentes que encuentran que la deuda fiscal o penalidad es incobrable.

Muchas empresas tienen dificultades para obtener reembolsos de las oficinas fiscales. Esto empeora el flujo de caja y puede forzar la toma de decisiones comerciales no muy óptimas.

Algunas oficinas fiscales se aferran a los créditos del IVA más allá del periodo permitido. La amenaza de incurrir en intereses no parece perturbarles. En Francia o Italia, los procesos de reembolso de créditos del IVA no debería tomar más de un año, pero el trabajo requerido para obtener la devolución puede ser dolorosamente lento.

Con un marcado contraste, las autoridades fiscales de Alemania normalmente realizan auditorias muy sencillas. No es necesaria la gestión de arduos trámites y se comunican con los contribuyentes a través de correos electrónicos oportunos. Las sanciones por incumplimiento del país son generalmente más justas, más flexibles y demuestran una comprensión de la situación. 

¿El COVID-19 congelará las reformas fiscales planificadas?

Los profesionales de impuestos observan de cerca a la reforma fiscal planificada – nacional, transfronteriza y a través de la UE. El sitio de comercio electrónico de la Unión Europea, One Stop Shop, listo para implementarse en 2021, ampliará su cobertura de telecomunicaciones, transmisión y servicios electrónicos a ventas electrónicas de bienes.

Los múltiples registros de IVA en toda la UE serán innecesarios. El efecto será la reducción de los costos de cumplimiento, y las empresas que venden productos en línea ya no tendrán que registrarse y realizar devoluciones y pagos con frecuencia en más de 20 jurisdicciones. Las oficinas fiscales “locales” recibirían la declaración del IVA que muestra todas las ventas en toda la UE y la responsabilidad acumulada, recibirían las ganancias y luego las distribuirían entre otros estados miembro de la UE.

Dado que la mayoría de los negocios de comercio electrónico prosperaron durante la pandemia, ¿estarán listos los gobiernos para dejar atrás su capacidad de controlar? ¿Se contentarán con este nuevo formato único de portal en línea como su única visión de las actividades de las empresas con registros de seguimiento, ya sea por pagar de menos el IVA, u “olvidarse” de hacerlo?

Algunas medidas para usar los marketplaces digitales para limitar la pérdida del IVA ya están vigentes y habrá muchas más. ¿Qué harán los gobiernos a la luz del impacto del COVID-19? ¿Serán suficientes o verán una mayor exposición a los niveles fiscales de las compañías globales más ricas, dado que estos negocios facilitan el comercio de empresas más pequeñas?

La UE podría hacer que las leyes que rigen el comercio posterior al Brexit con las empresas del Reino Unido en el bloque sean sencillas, pero la administración que las rodea es onerosa y compleja. La representación fiscal, las garantías bancarias y/o cartas de crédito, un mayor riesgo y un mayor escrutinio están ahora sobre la mesa.

¿Podría la UE estar preparando una caja de Pandora para Gran Bretaña después del Brexit? La relación de amor y odio entre el Reino Unido y la UE, impulsada por el proceso de Brexit, está envuelta en una dependencia relativa no expresada sobre el acceso a los mercados, el comercio y la cooperación empresarial.

Prepararse para un mundo tributario pospandemia

Nuestra mayor apuesta es que muchos países opten por adoptar el método de la zanahoria en la política fiscal después de la crisis, junto con pasos significativos para mejorar sus métodos de recaudación de impuestos. Las grandes plataformas de comercio electrónico deben esperar ser responsables de las deudas de los pequeños vendedores, con una aplicación más estricta del cumplimiento tributario. 

Para estar listo para comerciar después del COVID-19, aquí se detallan algunos pasos que todas las empresas deben tomar ahora.

  • Si comercializa bienes, revise y reorganice su cadena de suministro. Elimine registros fiscales innecesarios e identifique otras eficiencias en los costos.
  • No postergue los pagos. Si puede pagar su IVA a tiempo y en su totalidad, hágalo, en lugar de solicitar posibles extensiones. Lo último que quieren las empresas es iniciar las operaciones posteriores a la pandemia con una deuda tributaria. Es probable que haya otras deudas para tratar.
  • Persiga sus reembolsos de crédito de IVA, pero también esté preparado para una auditoría fiscal. No es raro que las autoridades fiscales revisen las solicitudes de reembolso de crédito para verificar su archivo. Si tiene un registro de pagos atrasados o solicitudes de extensión, su empresa puede estar más arriba en la lista de resultados de auditoría.

Estos pasos son solo la punta del iceberg. Prepárese tanto como le sea posible ante la realidad de las políticas fiscales de los gobiernos en el mundo fiscal pospandemia.

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